La Comisión Federal de Electricidad (CFE) generará al menos el 54% de la electricidad en México bajo un nuevo esquema aprobado en 2021, que transforma a la CFE en un organismo del Estado, reincorpora el control del despacho eléctrico y declara el litio como propiedad nacional, con el objetivo de garantizar el abastecimiento continuo de energía y mantener tarifas accesibles para la población.
El Gobierno de México presentó este 11 de octubre de 2021 una reforma al Sistema Eléctrico Nacional que redefine el papel de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la estructura del mercado eléctrico para asegurar el suministro constante de electricidad a la población. Según informó la Secretaría de Energía (SENER), la CFE deberá generar como mínimo el 54% de la electricidad, mientras que el 46% restante corresponderá a productores privados.
Con esta reforma, la CFE dejará de ser una empresa productiva para convertirse en un organismo del Estado con personalidad jurídica y patrimonio propio, encargado de la planeación, control y ejecución de la transición energética. Además, se elimina la separación legal entre sus subsidiarias y filiales, integrándolas para mejorar la productividad y rentabilidad.
El Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) será reincorporado a la CFE para controlar el despacho eléctrico diariamente, garantizando que se realice en orden de mérito de costos y no de forma caótica, como se había establecido en la reforma de 2013. El nuevo orden de despacho prioriza fuentes limpias y estratégicas como la hidroeléctrica, nuclear y geotermia, seguidas por centrales de gas y energías renovables.
Asimismo, las funciones regulatorias de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) pasarán a la SENER para reducir la burocracia y mejorar la planeación energética.
Un punto clave de la reforma es la declaración constitucional del litio como propiedad de la Nación, prohibiendo concesiones para su explotación y asegurando que su gestión no constituya un monopolio estatal. Las concesiones mineras ya otorgadas para otros minerales seguirán vigentes.
La secretaria de Energía, Rocío Nahle García, destacó que la reforma permitirá mantener tarifas eléctricas por debajo de la inflación, proteger la seguridad energética nacional y avanzar hacia una transición energética sustentable, beneficiando a hogares, escuelas y comunidades rurales.
Este cambio representa un giro significativo en la política energética de México, con impacto en la economía, el medio ambiente y la soberanía nacional.






