México enfrenta una situación económica difícil y sin rumbo claro, con un crecimiento que apenas alcanza alrededor del 1% anual, lo que está muy por debajo de lo necesario para un desarrollo robusto y sostenible.
Las proyecciones más recientes muestran que la economía mexicana creció 1.8% en la primera mitad de 2025, pero los pronósticos para el resto del año y el siguiente apuntan a un crecimiento muy limitado, entre 0.5% y 1.3% para 2025 y 2026 respectivamente, con riesgos importantes derivados de la inflación, las tasas de interés elevadas y reducciones en el gasto público. Este crecimiento insuficiente refleja una economía que no logra despegar ni crear suficientes empleos formales ni oportunidades para la población.
Además, una gran preocupación es que una parte significativa del dinero recaudado a través de impuestos desaparece en desviaciones y corrupción, lo que limita la inversión pública y el desarrollo de infraestructura y servicios básicos, afectando directamente a la sociedad. Este mal uso de los recursos públicos contribuye a la insatisfacción social y a la percepción de un país estancado, atrapado en problemas estructurales que no se resuelven.
En este contexto, el mensaje que se dirige a la población es que siga soportando la situación sin cambios significativos, lo que genera frustración y descontento. México necesita urgentemente políticas efectivas y transparencia en el manejo de recursos para retomar un camino de crecimiento que beneficie a la mayoría y no solo a unos cuantos.
La situación de México de estancamiento económico y falta de rumbo claro ha sido causada por una combinación de políticas fallidas, desaceleración estructural y problemas fiscales. Entre las acciones que han llevado a este escenario, están:
Baja inversión pública y privada: La inversión pública está en niveles precarios (alrededor del 2.5% del PIB), lo que no ha logrado atraer ni empujar la inversión privada ni el crecimiento productivo. Esto limita la generación de empleos y la mejora en la infraestructura básica para el
desarrollo económico.
Alta inflación y altas tasas de interés: La inflación acumulada ha reducido el poder adquisitivo de las familias, mientras que el Banco de México ha mantenido tasas de interés elevadas para controlar la inflación, lo que ha frenado el acceso al crédito y la capacidad de consumo e inversión de las empresas y personas.
Disminución en ingresos petroleros y aumento del gasto social: La caída estructural de ingresos por petróleo contrasta con el aumento en el gasto social, ensanchando la brecha fiscal. Esto ha limitado el margen de maniobra para aumentar la inversión o mejorar los servicios.
Corrupción y desvío de recursos: La desaparición en desvíos de parte significativa del dinero recaudado con impuestos afecta la ejecución de proyectos públicos y la confianza ciudadana.
Incertidumbre política y judicial: La incertidumbre generada por tensiones políticas y cambios en el Poder Judicial ha retrasado decisiones clave para la inversión y el desarrollo económico.
Los efectos y consecuencias de estas políticas fallidas incluyen un crecimiento raquítico cercano al 1%, incapacidad para crear empleos formales suficientes, baja generación de valor agregado y un estancamiento que se refleja en la vida cotidiana de empresas y trabajadores. El país enfrenta un futuro vulnerable si no cambia la ruta, con riesgos elevados de que el estancamiento económico se prolongue y afecte aún más el bienestar social y la estabilidad del país.
En suma, la falta de una política económica clara, la limitada inversión, el desvío de recursos, junto con la inflación y la incertidumbre política, son las causas estructurales que explican por qué México no tiene rumbo ni crecimiento económico significativo en 2025
Este análisis pone en evidencia la falta de rumbo económico claro en México, la baja tasa de crecimiento y los problemas serios de corrupción que afectan el uso del dinero público, reafirmando la necesidad de un cambio profundo en las prioridades y acciones de las autoridades para lograr un desarrollo real y sostenible.





