Durante el segundo trimestre de 2025, la economía mexicana creció 0.7% respecto al trimestre anterior, con cifras ajustadas por estacionalidad, superando las expectativas del consenso de analistas y el promedio histórico.
Este crecimiento fue impulsado principalmente por avances en la industria y los servicios. El consumo privado repuntó 1.1% en abril y las ventas en tiendas de autoservicio y departamentales (ANTAD) aumentaron 3.2% trimestral. Además, el salario real promedio de los trabajadores formales creció 3.2% anual, acumulando 42 meses consecutivos de incrementos sostenidos. La inflación general registró un ligero repunte debido a disrupciones en la oferta de productos pecuarios, aunque la inflación de energéticos se moderó gracias a un acuerdo nacional para controlar el precio de la gasolina regular. El tipo de cambio real competitivo favoreció un crecimiento del 1.8% en las exportaciones trimestrales y un superávit comercial de 0.5 mil millones de dólares.
Finanzas públicas y recaudación tributaria en México
Las finanzas públicas mostraron estabilidad con ingresos presupuestarios que crecieron 10.3% real anual, muy por encima del promedio histórico. La recaudación tributaria aumentó 8% real anual, la mayor tasa desde 2016, destacando el ISR con un crecimiento real de 7.9% y el IVA con 9.7%. La recaudación por comercio exterior creció 33.2% real, impulsada por acciones contra el contrabando y facilidades en aduanas. Los ingresos no tributarios también aumentaron 30% real anual. El gasto público total disminuyó 3.8% real anual, manteniendo la provisión de servicios públicos esenciales y programas sociales clave, como la Pensión Mujeres Bienestar y Salud Casa por Casa. La inversión física alcanzó 400 mil millones de pesos, superior al promedio de administraciones anteriores, aunque menor que en 2024.
Deuda pública, crecimiento económico y finanzas públicas estables
Al cierre de junio, la deuda pública medida por el SHRFSP se ubicó en 49.5% del PIB, una reducción respecto al 51.3% al cierre de 2024. Esta mejora refleja una gestión responsable que optimizó el perfil de vencimientos y generó ahorros por 20 mil millones de pesos en costos financieros. La deuda neta del gobierno federal ascendió a 15.9 billones de pesos, con 83.9% en deuda interna y 80% a tasa fija y largo plazo. Los indicadores de riesgo soberano mejoraron, con disminuciones en la prima CDS y el índice EMBI+. Se realizaron operaciones de refinanciamiento por 256 mil millones de pesos y colocaciones sindicadas en mercados interno e internacional, fortaleciendo la confianza inversionista.






